
Jerusalén está ocupada por las tropas romanas. Jesús el galileo, rodeado de una gran multitud, entra triunfal en la ciudad y llora por sus inminentes desgracias. Los sacerdotes del templo planean venganza contra el que se proclama Hijo de Dios. Jesús cena con sus doce amigos más íntimos, y después decide ir con ellos a un lugar cercano para orar.

Los soldados judíos apresan a Jesús, lo llevan ante los sacerdotes y lo entregan a los romanos para que lo juzguen. Jesús es condenado a morir en una cruz después de ser brutalmente azotado y coronado de espinas.

Los soldados romanos crucifican a Jesús ...

Una vez muerto, bajan su cuerpo de la cruz para enterrarlo, no sin antes dejarlo unos instantes en brazos de su madre. A los pocos días, Jesús resucita y se aparece a sus amigos.